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martes, 19 de enero de 2010

Mentira… a medias.

A Lilly, una canción que nunca oí, un lugar que no visité, pero que siempre recuerdo.

Cuanto me gustaría pensar que esta historia que inventamos,
que creemos realidad, más allá de fantasías, de sueños,
esta locura de pensarnos, de sabernos el uno del otro,
es mucho más que el sueño que negamos cada noche.

Cuando antes de dormir, imagino tu rostro, tu sonrisa,
me gustaría pensar que es reflejo fiel de tu pensamiento,
que me miras con anhelo, que procuras mis caricias, mis besos,
Que más allá de la distancia inútil, me tienes, te tengo.

Se que no existes, mas que en la historia que insisto en reinventar,
se que las horas pasaran en vano, y mirare tu foto, mi realidad,
Y sentiré como se me escapa este tesoro que nunca tuve,
esta memoria de un lugar no visitado, una canción perdida.

Pero este tonto que has creado, este bufón de un amor irreal,
se sentara debajo de tu sombra y tu fruto ha de esperar.
Te llamará con el viento vespertino, con la luna menguante,
será tu aliado, tu custodio, tu ángel… o quizá tu demonio.

Me verás cada noche en tus sueños… que sabré descifrar,
Despertaras con el sabor que dejan mis besos, locos, alcohólicos.
Sudarán tus manos al caminar, oirás tu nombre sin razón,
sabré llegar, y quedarme, seré cada canción, cada voz, latido.

martes, 12 de enero de 2010

0501

Como mucho de lo que escribo, si no todo, esto no es poesía, son frases que de a poco llegan a mi cabeza, en noches de alcohol, o música, o soledad, o compañía, o todo a la vez, todas estas líneas, creo, al final se relacionan con lo mismo, los chismes, las preguntas agudas, los comentarios ácidos que solo buscan una cosa, alimentar el morbo, hurgar en la herida, deshilachar los recuerdos que persisten y no se irán porque así lo decidí.


Existen historias que no terminan en el punto final,
y siguen doliendo mas allá de las palabras, las miradas
te queman los labios los besos que deseas robar…aun
y lloras en silencio cuando le vez, cuando le hablas.

No siempre la coherencia es la mejor respuesta,
aun cuando sabes que definitivamente es la única.
la razón te agobia recordándote el por qué de no soñar.
el porque no dejas de ser el torpe que ella siempre vio.

Y escribes miles de poesías con un mismo final, soledad,
le llamas a través de las palabras, de las canciones, nada,
le muestras la debilidad que aun abarrota tus palabras, estúpidas,
le nombras sin sentido, le llamas por nada, y nada vuelve.

El mismo tiempo que pudre las fotos, mejora los recuerdos, sabes…
los mismos años que marchitan un hombre, fortalecen un árbol,
el ron se mejora al añejarse, y ningún buen libro se hizo en un día.
no hay olvido, estoy mal, o bien…qué más da?, que importa ya?

El problema no es crear un castillo en el aire, eso está bien,
el problema es no crear la escalera para bajar cuando quieras.
No hay problema en pintar su rostro, su risa, sus besos en tu cabeza,
el problema es usar tinta indeleble, inmune al pasar del tiempo.

A veces, cuando aun término mis noches pensando en tu cuerpo,
en lo cómodo que me sentía siempre que estabas a mi lado,
en las tantas noches que mire tu rostro mientras dormías, te ame.
sin temor… aún sueño, aún te pienso, te siento, te llamo… te beso.

miércoles, 28 de octubre de 2009

Pongamos que hablo de Lopez.

Cabe resaltar que no es un poema ni mucho menos solo unas cuantas frases al azar para recordar a un compañero.

Compañero de Santos y borrachos, de niñas y de putas.
Entre Sabina y Calamaro, entre madrugadas y trasnoches,
Entre licor y drogas licitas, papel y tinta fresca, crea y maldice.
Llenando los bares de notas, despechos y promesas,
Va rimando sin escuela, lo que ve, lo que imagina, el poeta, el amigo.
Novio de las mujeres, de todas y ninguna, ay Sofía!
Perro noctámbulo, insomnio premeditado, canción espontánea.
Maldito entre los puritanos, bendito entre los peores.
Amigo de quien le oye, verdugo de quien lo entiende.
Por Biblia una agenda, cincel…lapicero, inspiración…la vida.
Perenne devoción por el cantar, contar, perder sin llorar.
Perdido en esas calles, que inventa pero no habita.
Fumador insomne, cantor empedernido, poco bien querido.
Pongamos que les hablo, de un don nadie, como todos.
Y reseña sus andanzas, de licores y papeles, mujeres y hermanos
En canciones, servilletas, acordes, poemarios…ya lo ves…
Siempre más solo que ayer. Consolando sin consuelo,
Destetando a esta noche, de promesas sin remedios.
Desprendiendo de las barras, letras y sentimientos,
Descolgando del licor sus letras despechadas y sangrientas.
Letrado en mil calles, catedrático de los bares, solo entre miles.
Muy viejo para estos tiempos de estereotipos bastante ambiguos.
Tan respetado como malentendido, tan odiado como querido.
Si le oyes por ahí, escribiendo su desdicha, dile que sin querer,
Le he escrito algunas líneas…

martes, 25 de agosto de 2009

No tiene nombre

A mi niña Rocio!
Cuando al parecer no puedo caminar más
Y las tardes me pesan en la memoria,
Cuando cada día surge como inercia
Y el viento llena una habitación ya vacía.

Tesoros perdidos a través de tiempo,
Son mis recuerdos más íntimos.
Esos que solo quien mira a los ojos
Y sabe bien que y como buscar,
Podría ver y extraer y cambiar.

Las palabras llenan miles de libros
Ocultos en mi corazón temerosos.
Más las manos blandas que sueñan
Van extrayendo poco a poco
Cada sutil oración, cada verso.

Y si al pasar del tiempo, le pierdo temor
Y si a tus ojos les pido valor
Y si a tu cariño me aferro fuerte.
Se que no puede haber nada en el mundo
Que destruya la pequeña barca que construí.

Cuando al parecer no puedo caminar más
Y las tardes me pesan en la memoria,
Cuando cada día surge como inercia
Y el viento llena una habitación ya vacía.
Encuentro tu rostro al final del cuarto,
Tus manos llenas para mí, y de mí.

Dame uno más de tus días, cada día
Llena mis manos, con tus manos.
Sacia mi sed del llanto, de risa, de paz
y si no puedo dejar de tenerte
entonces alégrate y dame cada vez más.

Cancion. (a yara)

Todos somos sueños, algo así como un cuento
que concluimos y empezamos cada día,
como pasos discretos, perdidos, olvidados,
algo así como las alas de un pájaro peregrino.

Todos somos polvo en el viento infinito,
somos música, poesía, una orquesta perfecta,
pasos ligeros que no tienen camino… final,
algo así como un abrazo que nos deja llorar.

Todos somos un mundo, una raza, una idea,
fuimos etnias, pueblos, danzas, dioses, esclavos,
seremos historia, leyenda, mentiras verdades,
algo así como el cuento que cambia el final.

A veces nos olvidamos de soñar, de vivir,
y sin querer nos perdemos por un instante,
dejamos de vernos y creemos desvanecernos,
nos vemos perdidos en miles de mundos ajenos.

A veces sin querer nos mentimos, nos herimos,
nos hacemos creer que no somos únicos,
perdemos nuestra mente en miles de rostros
y sin querer lastimamos nuestros egos ya heridos.

A veces creemos que estamos solos, nos alejamos,
no vemos la mano que se tiende a nuestro lado,
en noches llenas de pesadillas perdemos la vida,
no vemos el cielo, para saber que siempre amanece.

Somos amor por que de el venimos, consiente… loco.
somos poco de mucho, tanto de nada, inicio del infinito,
somos creadores, creación, artesanos y obras de arte,
somos estrofas y poetas de este poema sin terminar.

Somos letras concretas que forman un infinito cuento,
combinados al azar sin temor a equivocarse creamos vida,
llenamos corazones, sueños, ilusiones, risas… llantos.
somos tu, yo, nosotros todos de uno, uno de todos.

Llora, ríe, el arrepentirse no sirve, el perdón nace solo.

A Rocio!

Una chica sabe como crear un mundo interminable en la cabeza de un incauto soñador,
como llenarle el corazón de deseo incomprensible, de su rostro, de necesidad.
Una chica sabe bien como romper la brecha del tiempo y llenar el corazón de deseo,
de sueños sin edad ni futuro, pero eficaces como pastillas para dormir.
Una chica sabe como llorar sin llorar, como reír sin ser feliz, como soñar sin dormir,
o como dormir para siempre, vivir una vida que no es mas que una quimera inventada.
Una chica sabe inventar con un beso, una historia y un caballero, un cuento sin fantasía,
un amor que no existe más que en la embriaguez del encanto de su mirada.
Una chica sabe cuantas estrellas tiene su universo, cuantos besos caben en una canción,
cuantas letras en sepia necesita su cuento para ser inevitablemente necesario.
Una chica sabe disimular sus lágrimas de plástico azul, con agravios innecesarios,
con risas enloquecidas, con rubores culpables, con besos espontáneos y canallas.
Una chica sabe acudir a la llamada del amor, al grito silencioso de su mitad,
a la llamada que nunca existe, que debe de adivinar y algunas veces inventar.

Una chica sabe como crear su vida con pequeños pedazos de la vida de otros
como ser parte de todo, de todos y cada vez menos de si misma,
cuando alejarse, cuando llegar y cuando quedarse, pero querida niña,
una chica no sabe cuanto amor extraño le cabe en la mano, cuanto cariño merece
cuanto amor podría y debe recibir, y por fin olvidarse del amor que debe dar.
…solo por el simple hecho de existir, o de hacer sentir a alguien que existe…

viernes, 27 de marzo de 2009

Como termina algo que nunca tuvo inicio?

Un cuento…no como fue; sino como pudo haber sido…
“No hacen falta palabras; cuando se habla con el
corazón…cuando nos conocemos de corazón.”
Ella estaba sentada en la cama, con su mirada fija en el suelo, pero aun así se notaba la seguridad que a el tanto le espantaba, esa que cubría cada una de sus palabras con un aire de autoridad, de decisión.
Él, tembloroso entraba despacio en el cuarto, como aquel niño culpable que sabe que será castigado, la miro fijamente, sabía que aquella reunión no podía tener otra intención, sabía muy bien, por aquella mirada penetrante, que no había oportunidad para perdonarle, peor aún por que él mismo no podía perdonarse y por esta razón no podía alegar clemencia a su favor.
Ella le indicó con un movimiento suave de su cabeza que se sentara a su lado, él quiso llegar hasta ella, pero no pudo, sus pasos no lograron si quiera la mitad del camino, se poso en el borde de la cama y la miro con sus ojos de niño arrepentido, no pudo por más que quería, pronunciar palabra alguna, ni siquiera una sonrisa absurda, le pareció tan absurdo el momento, tantas cosas que se agolpaban en su mente, tantos recuerdos que mencionar, tantas disculpas que disparar, tantas palabras que reclamar, defenderse no pudo, simplemente se quedo allí sentado, esperando la sentencia…que tardaba una infinidad en llegar.
El silencio se convirtió de segundos en minutos, ninguno podía empezar a hablar, ninguno sabía como. Una esperaba explicaciones, el otro quería tenerlas, ella sostenía sus labios, él moría por besarlos. De repente una lágrima se coló por entre los ojos de él, un esbozo de delicada ternura infantil que nunca pudo dejar, al igual que ese temblor delator de su labio cada vez que reprimía sus ganas de llorar. Sus ojos, esos que alguna vez la enamoraron y ya no podría olvidar jamás, se tornaron rojos, inundados…desesperanzados. Y lloró, lloró como llora un niño cuando su madre no puede entender lo que le dice. Ella se acerco tiernamente y le abrazo. Y lloraron, y el mundo entero lloró con ellos, se acariciaron… las palabras proliferaban de sus ojos, los reclamos, las respuestas, las disculpas, salían y volvían de y a sus dedos. Y por fin, cuando ya todo estaba dicho, los dos amantes se abrazaron tan fuerte como sus pocas fuerzas pudieron…y con la paz que deja la sinceridad…durmieron.