Páginas vistas en total

jueves, 5 de julio de 2012

Unas líneas de orgullo propio....


No soy una mala persona, al menos considero que no mas que cualquiera,
nunca hablo más que lo permitido por las convenciones sociales del chisme
cuando se moja la amistad en ron blanco y música, cuando la amistad fluye;
nunca prometo lo que sé imposible, ni creo en palabras hermosamente secas.

No miro a los ojos cuando hablo, pero se la importancia de unos ojos sinceros,
siento en el alma la pena ajena, y en mi corazón el rechazo ante la estupidez,
respeto a quien me comparte un comentario atinado e inteligente, bienvenido,
cierro mis oídos a quien siente la lamentable necesidad de aparentar sabiduría.

Se cuando es bueno recordar, o ya es tiempo de perdonar, mas no se olvidar,
tengo como habito el orgullo, y de escudo la mala costumbre de la prepotencia,
soy siempre una pésima primera impresión, y un amigo a quien mira de nuevo;
tengo una mirada trasparente que ha ocultar muy bien lo que por pena tergiversa.

He aprendido con los años, lo importante de rodearte con amistades sinceras,
llevo en mi vena sangre de gente que escogí entre desconocidos, para siempre,
hermanos por mutuo acuerdo, de madres que me han adoptado como yo a ellas.
Tengo como álbum de familia cicatrices, recuerdos, jergas, bromas, enfados, reclamos.

Soy música, letras, frases, soy sarcasmo, palabra exacta, comentario inoportuno,
he nacido perdiendo, pero también aprendí a apostar y ganar, o a perder con estilo
soy más que mis ojos, mucho más que mi voz, soy de sonrisa fácil, y de puño difícil.
Soy todos libros que han caído en mi mano, soy tantas canciones que no llevo cuenta.

Soy poemas sin métrica, historias inconclusas, cuentos que siempre terminan mal,
soy poco de todo, sé tanto de nada, sé que un buen cuerpo no oculta una mente vacía.
En esta tarde gris de lluvia, soy un habano en un puño y un café en el otro, soy sabina
soy destellos de lucidez en una locura placebo, siento un plácido encanto en no encantar.

“Soy un pésimo novio, un muy buen compañero, pero un excelente amigo”
“no quiero un amor civilizado” que de esos ya hay muchos, y muy pasados de moda,
soy un hombro sin voz, una mano sin saludo, una ayuda sin presunción, soy amigo.
Soy una puerta abierta, una copa de ron, soy palabra precisa, un siéntate y habla.