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martes, 26 de enero de 2010

Déjame (a Elena)

Déjame esta noche cerrar tus ojos con el susurro de un beso,
deja que tranquilo reconozca el mensaje en tu boca, tus ojos,
y serás mi sueño furtivo, mi mundo inventado, mi locura,
y seré el viento que grite tu nombre, en la noche solitaria.

Déjame leer en tus palabras el secreto que escondes, tu miedo,
deja que sea tu luz, tu sombra, la semilla que desea brotar,
y será una historia de locos perfectos que nadie nunca sabrá,
Y serán nuestras palabras, un lenguaje único, nuestro, tuyo.

Déjame ser esa canción que te alegre el día, que te hace reír,
deja que sea ese camino que te hace volver siempre a mí,
y serás tú mi cuento, mi tonada, una sonrisa sin razón aparente,
y serán nuestras las estrellas miles, las nubes, las flores, la vida.

Déjame imaginar que esto es real, no me despiertes aún,
deja tranquilo a este pobre tonto que te cree su cómplice,
y seré feliz pensando que puedes ser real, que no te imagino
y serás tú mi niña, mi reina de cuento, mi pequeño secreto.

martes, 19 de enero de 2010

Mentira… a medias.

A Lilly, una canción que nunca oí, un lugar que no visité, pero que siempre recuerdo.

Cuanto me gustaría pensar que esta historia que inventamos,
que creemos realidad, más allá de fantasías, de sueños,
esta locura de pensarnos, de sabernos el uno del otro,
es mucho más que el sueño que negamos cada noche.

Cuando antes de dormir, imagino tu rostro, tu sonrisa,
me gustaría pensar que es reflejo fiel de tu pensamiento,
que me miras con anhelo, que procuras mis caricias, mis besos,
Que más allá de la distancia inútil, me tienes, te tengo.

Se que no existes, mas que en la historia que insisto en reinventar,
se que las horas pasaran en vano, y mirare tu foto, mi realidad,
Y sentiré como se me escapa este tesoro que nunca tuve,
esta memoria de un lugar no visitado, una canción perdida.

Pero este tonto que has creado, este bufón de un amor irreal,
se sentara debajo de tu sombra y tu fruto ha de esperar.
Te llamará con el viento vespertino, con la luna menguante,
será tu aliado, tu custodio, tu ángel… o quizá tu demonio.

Me verás cada noche en tus sueños… que sabré descifrar,
Despertaras con el sabor que dejan mis besos, locos, alcohólicos.
Sudarán tus manos al caminar, oirás tu nombre sin razón,
sabré llegar, y quedarme, seré cada canción, cada voz, latido.

martes, 12 de enero de 2010

0501

Como mucho de lo que escribo, si no todo, esto no es poesía, son frases que de a poco llegan a mi cabeza, en noches de alcohol, o música, o soledad, o compañía, o todo a la vez, todas estas líneas, creo, al final se relacionan con lo mismo, los chismes, las preguntas agudas, los comentarios ácidos que solo buscan una cosa, alimentar el morbo, hurgar en la herida, deshilachar los recuerdos que persisten y no se irán porque así lo decidí.


Existen historias que no terminan en el punto final,
y siguen doliendo mas allá de las palabras, las miradas
te queman los labios los besos que deseas robar…aun
y lloras en silencio cuando le vez, cuando le hablas.

No siempre la coherencia es la mejor respuesta,
aun cuando sabes que definitivamente es la única.
la razón te agobia recordándote el por qué de no soñar.
el porque no dejas de ser el torpe que ella siempre vio.

Y escribes miles de poesías con un mismo final, soledad,
le llamas a través de las palabras, de las canciones, nada,
le muestras la debilidad que aun abarrota tus palabras, estúpidas,
le nombras sin sentido, le llamas por nada, y nada vuelve.

El mismo tiempo que pudre las fotos, mejora los recuerdos, sabes…
los mismos años que marchitan un hombre, fortalecen un árbol,
el ron se mejora al añejarse, y ningún buen libro se hizo en un día.
no hay olvido, estoy mal, o bien…qué más da?, que importa ya?

El problema no es crear un castillo en el aire, eso está bien,
el problema es no crear la escalera para bajar cuando quieras.
No hay problema en pintar su rostro, su risa, sus besos en tu cabeza,
el problema es usar tinta indeleble, inmune al pasar del tiempo.

A veces, cuando aun término mis noches pensando en tu cuerpo,
en lo cómodo que me sentía siempre que estabas a mi lado,
en las tantas noches que mire tu rostro mientras dormías, te ame.
sin temor… aún sueño, aún te pienso, te siento, te llamo… te beso.